miércoles, 12 de diciembre de 2012

El TSJPV declara la nulidad de los 60 despidos de Corrugados Azpeitia

EFE - Miércoles, 12 de Diciembre de 2012 - Actualizado a las 16:46h

Trabajadores de Corrugados Azpeitia, reunidos frente a la entrada de las instalaciones de la empresa.
Trabajadores de Corrugados Azpeitia, reunidos frente a la entrada de las instalaciones de la empresa. (Ruben Plaza)
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  • Trabajadores de Corrugados Azpeitia, reunidos frente a la entrada de las instalaciones de la empresa.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado nula la decisión de Corrugados Azpeitia de extinguir los contratos de 60 trabajadores de su plantilla el pasado julio, pues entiende que la empresa incumplió de forma "grave e injustificada" la obligación de "negociar de buena fe" estas medidas.
DONOSTIA.   La Sala de lo Social del TSJPV ha estimado, "en su pretensión principal", la demanda de impugnación de despido colectivo que interpusieron ELA y LAB.
No ha considerado probado, sin embargo, que los despidos fueran "una represalia" a la convocatoria de huelga de junio, como denunciaron estas centrales, ni que se hubiese producido "un criterio de discriminación" en el ERE extintivo debido a la afiliación sindical de casi un tercio de los despedidos.
La Sala se pronuncia a favor de las tesis de los demandantes porque la compañía guipuzcoana se negó a negociar el número de contratos a resolver, cuando esta cuestión "forma parte de contenido mínimo del periodo de consultas".
Señala que además se negó a abordar este punto con "una ausencia total de explicaciones sobre los motivos por los que resultaba absolutamente innegociable".
Destaca que la posición de los responsables de Corrugados Azpeitia impidió a la representación de los trabajadores "formular propuestas en torno a este tema y su posterior discusión" y nominó ab initio a las personas a las que iba a despedir.
Esta decisión, añade, "violentó las reglas de la buena fe, pues su finalidad fue la de llevar al ánimo de los afectados y de sus representantes que la extinción anunciada tenía carácter firme, sin posibilidad de discusión en cuanto al número y a la identidad de los trabajadores afectados".
"Con ello, no estamos diciendo que la mercantil demandada, para cumplir la obligación de negociar de buena fe con los representantes de los trabajadores, se viese compelida a rebajar el número de trabajadores que se proponía cesar, pero sí, por todos los datos puestos de manifiesto, que al imponer como premisa previa y fundamental, antes de iniciar la negociación, que ni siquiera cabía hablar de un aspecto tan básico y relevante como el apuntado, cometió la infracción que se le imputa", explica.
CAUSAS ECONÓMICAS  El tribunal asegura que la actuación empresarial constituyó "un grave e injustificado incumplimiento de la obligación de negociar de buena fe, que desnaturalizó el proceso de consultas, al afectar a un elemento sustancial del mismo y a la propia finalidad de ese trámite, impidiendo toda posibilidad de acuerdo, y viciando de nulidad la decisión extintiva".
En la vista celebrada en el alto tribunal vasco el pasado 16 de octubre, Corrugados Azpeitia justificó la aplicación del ERE de extinción por causas económicas, debido a la caída de las ventas y las pérdidas de la empresa, según los datos del primer cuatrimestre, y aseguró que esa era la única forma de garantizar la continuidad de la fundición.
El TSJPV no considera acreditados los resultados provisionales del primer cuatrimestre de 2012 "al no haberse justificado en la forma prevista" en la reforma laboral y "carecer de la necesaria fuerza de convicción, a tales efectos, el informe pericial de la parte demandada, basado en los datos facilitados por la empresa".
Contra este fallo cabe recurso de casación.

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