sábado, 22 de febrero de 2014

10000 ciclomotores en busca de ITV

El ayuntamiento volverá a pedir al Gobierno Vasco que habilite una estación en la ciudad
La estación móvil de Igara se cerró en el 2011 y desde entonces todos los vehículos de menos de 50cc se tienen que desplazar a Urnieta o Irún, un viaje lleno de peligros
FORGE F. MENDIOLA
SAN SEBASTIÁN. La apertura en la ciudad de una estación de ITV para ciclomotores es una vieja demanda de los grupos municipales se resisten abandonar en el cajón. desde la aplicación en 2006 del Decreto que obliga a estos vehículos de dos ruedas y menos de 50 centímetros cúbicos a someterse la revisiones periódicas para seguir en circulación, los motoristas donostiarras se ven obligados acometer un arriesgado y complejo desplazamiento hasta Urnieta -cerrado por huelga- o Irún a lomos de máquinas de baja potencia. Pero no siempre ha sido así y no tiene porqué serlo en el futuro.
El pleno aprobó por unanimidad en agosto de 2012 una declaración institucional en la que estaba al Gobierno Vasco -allegar «a los acuerdos necesarios con las empresas adjudicatarias para que San Sebastián disponga de un espacio definitivo o móvil» en el que puedan completar las estaciones. Hasta julio de 2011 había sido posible realizar la inspección técnica, primero en Anoeta y después en Igara, gracias a una furgoneta equipada con todos los medios necesarios y con capacidad para revisar 25 unidades al día. Las dispersiones se podían realizar en fechas concretas y con cita telefónica previa.
Esta solución, hoy eliminada, facilitaba la existencia a los conductores de los casi 10.000 ciclomotores registrados en San Sebastián. A finales de la pasada legislatura se mantuvieron conversaciones entre la empresa TUV Rheinland, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento para que esta ITV móvil instalarse de forma fija y abierta en el barrio de Morlans, pero las negociaciones no prosperaron y la ciudad se quedó sin servicio.
El gobierno municipal conoce la petición de los motoristas y su predisposición es buena. El concejal de Movilidad, Jon Albizu, nuestra sensibilidad con este problema pero advierten de los obstáculos competenciales. «Estaríamos encantados como Ayuntamiento de seguir ofreciendo este servicio, pero es algo que no depende de nosotros. Al Gobierno Vasco anterior le preguntamos el CIM os las gestiones para saber si sería posible tener una estación de ITV permanente en Donostia. Nos dijeron que no, que esa posibilidad no entraba en sus planes. Con el nuevo gobierno gnomos vuelto a preguntar porque, según se lo sabía explicado anteriormente, las razones técnicas que impedía la instalación eran de mucho peso».
«Disposición absoluta»
Albizu comprende la demanda de los usuarios. «No lo veríamos con malos ojos porque reduciríamos situaciones de peligrosidad. Estamos hablando de motos pequeñas y tener que ir hasta Urnieta o incluso Irún es un desplazamiento innecesario. Nuestra disposición es absoluta a que pongan el servicio, que como digo no es del ámbito municipal. Sólo podemos declarar estaríamos encantados, pero no es algo que requiera de un impulso por nuestra parte. En hicimos las gestiones correspondientes y no surtieron efecto».
El Ayuntamiento volverá a intentarlo en próximas fechas ya que« hay una declaración institucional en marcha -impulsada por el PSE- te imagino todos los grupos aprobamos por una unanimidad en el pleno» del próximo jueves. El PP lleva años peleando por la ITV y en el PNV también apoya la iniciativa.
El gobierno municipal está abierto a poner por su parte para que la ITV vuelva a la capital, pero no a cualquier precio. «Este tema lo lleva la Dirección de Tráfico y la responsabilidad corresponde al 100% al Gobierno Vasco. ¿Ceder terrenos para que ponga la estación? No podemos está regalando suelo público a otras administraciones para que cumplan sus obligaciones legales. Si hubiera que hacer un esfuerzo lo haríamos, pero siempre estamos cediendo terrenos y planteando s al Ayuntamiento el que asuma los costes cuando Gobierno Vasco también se financia con los impuestos de los Donostiarras. A veces hay que exigir a los demás Administraciones Públicas que pondrán en marcha sus servicios en Donostia sin que la ciudad tenga que poner dinero o recursos. Otras ciudades ya tienen estación de ITV y no creo que sus ayuntamientos en recursos».

La normativa afecta también a motos de tres ruedas y quads
Los ciclomotores no son los únicos vehículos afectados por el cambio de legislación de tráfico y seguridad vial. El Real Decreto 711/2006 que obliga a las motos de menos de 50cc a pasar la ITV se extiende también a vehículos de tres ruedas, quads, ciclomotores de tres ruedas y cuadriciclos ligeros. No es habitual cruzárselos por las calles y avenidas de la ciudad, pero existir, existen y deben someterse a los mismos controles que sus hermanos mayores, lo que en el caso de San Sebastián se traduce en más desplazamientos peligrosos por carreteras hasta las estaciones de Urnieta o Irun.
A este problema hay que añadir el de las Huelgas que desde hace meses protagonizan los trabajadores de la ITV en Gipuzkoa, enfrentados a la empresa concesionaria del servicio, TUV Rheinland, por la negociación del convenio. El paro o discontinuidad de la actividad en las dispersiones ha provocado una migración masiva de vehículos a Bergara, Pamplina, Arbizu, Tudela o Doneztebe, estaciones ajenas al conflicto laboral. Esta opción no se contempla en el caso de los ciclomotores, ya que no riesgos de un viaje a Urnieta o Irún se modificado según se suman kilómetros al proyecto.
Conducir un ciclomotor desde San Sebastián hasta Bergara, por poner el ejemplo más cercano, es más que un aventura, una odisea. Habría que cubre carreteras de alta densidad de tráfico y no exentas de puntos negros. Al no poder acelerar más allá de los 60 kilómetros por hora -en la ITV no se admiten trucajes de motor-, los ciclomotores se ven obligados arrinconar sé en el arcén para no entorpecer la circulación, otro riesgo el ayuntamiento pretende evitar.
DV 22.02.2014

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