miércoles, 19 de octubre de 2016

La teoría de juegos aplicada a las relaciones laborales e incluso a las elecciones políticas

Recientemente ha sido publicado un artículo científico, de la rama de ciencias sociales, que puede hacer que por fin muchos nos expliquemos los comportamientos aparentemente incomprensibles de los trabajadores españistanos. Es decir, conseguir explicar científicamente por qué los trabajadores en las elecciones sindicales prefieren votar a las candidaturas "patrocinadas" por la empresa que a las candidaturas que se sitúen más del lado del trabajador. Explicar por qué los trabajadores no secundan en masa las huelgas por muy justificadas que estén (no, no es por perder el día de salario, eso es solo la excusa). Explicar por qué los trabajadores españistanos de forma colectiva aceptan ilegalidades laborales sin límite alguno, incluyendo que la empresa les deje de pagar incluso durante años seguidos (el record publicado en Laboro es de dos años sin cobrar y sin hacer nada al respecto). Y por supuesto intentar explicar el fenómeno conocido como "el obrero de derechas".

El artículo original fue publicado en lengua de los orcos en la revista Science Advances en agosto de 2016. Hay un resumen "oficial" en lengua de la tierra media en la web de la UC3M. Afirma que en el comportamiento humano hay cuatro tipos básicos de personalidad: un 30% de envidiosos, un 20% de optimistas, un 20% de pesimistas, un 20% de confiados y un 10% de indeterminados. Es decir, que el porcentaje más elevado es el de envidiosos, con el significado que luego se explica. Y ojito, que optimista en este estudio es algo mucho peor de lo que te crees. El estudio se realizó sobre 541 sujetos de diferentes edades, niveles educativos, y estatus sociales durante una feria en Barcelona.

¿Qué hicieron con los sujetos para saber si eran envidiosos, optimistas, pesimistas o confiados? Someterlos a pruebas tales como el famoso "dilema del prisionero". Este dilema es un problema fundamental de la teoría de juegos que muestra que dos personas pueden no cooperar incluso si ello va en contra del interés de ambas. ¿Os suena que pueda tener algo que ver con las elecciones sindicales, con la negociación colectiva laboral, con la conciencia de clase obrera o incluso con las elecciones políticas? ¿Ya os vais imaginando por dónde van a ir los tiros? El dilema del prisionero, aparte de ser un problema clásico de la teoría de juegos, es también una charleta típica de barra de bar, por lo que muchos ya lo conoceréis aunque pueden que sin saber que se llama así. Su enunciación clásica es la siguiente:

«La policía arresta a dos sospechosos. No hay pruebas suficientes para condenarlos y, tras haberlos separado, los visita a cada uno y les ofrece el mismo trato. Si uno confiesa y el otro niega, el que niegue será condenado a la pena de 10 años y el que hable será liberado. Si ambos confiesan, ambos serán condenados a 6 años. Si ambos niegan, ambos serán condenados a 1 año»


Parece obvio que ambos tendrían que callarse porque de esa forma se asegurarían la pena mínima de 1a. Pero están separados (como los trabajadores) y no saben qué hará el otro, con lo que tienen la posibilidad de valorar la opción de cantar con la esperanza de que el otro se calle y así quedar libres, con el riesgo de que el otro piense lo mismo y también cante y entonces quedar encerrados ambos por 6a cada uno.

Esto es teoría de juegos pura y dura, es decir la rama matemática que estudia las estrategias óptimas y el comportamiento previsto y observado de individuos en juegos de este tipo. Se explica muy bien en la famosa escena del bar de "Una Mente Maravillosa", que no es una película sino una putada porque la pillas haciendo zapping a la 1 cuando te vas a acostar y ya no te acuestas hasta las 3 aunque la hayas visto 7 veces. En la escena, unos lumbreras en el bar ven a una rubia a la que todos les gustaría beneficiarse, acompañada por unas amigas menos agraciadas físicamente. Todos los lumbreras recuerdan en ese momento la teoría de Adam Smith, padre de la ciencia económica clásica, que dice así: "En la competencia, la ambición individual beneficia al bien común". Por lo que concluyen que tonto el último, que todos a por la rubia y que así uno se la lleva y los demás a las amigas. Pero el lumbreras máximus (Russell Crowe) afirma en ese momento con dos cataplines que Adam Smith se equivocaba, que si fueran todos a por la rubia se estorbarían y nadie se llevaría ni a la rubia ni menos aún a las amigas, por lo que recomienda que cada uno vaya a por una amiga y nadie a por la rubia para obtener el máximo beneficio colectivo. Es decir que no es cierto que el bien común se consiga siempre yendo cada uno a lo suyo sino que hay situaciones en las que el individuo tiene que pensar en que puede ser mejor para el colectivo del que forma parte una acción que en principio sea peor a nivel individual. Es decir el dilema del prisionero pero con rubia y con bar. Si los dos prisioneros aplicaran la teoría de Adam Smith buscarían cada uno su máxima ambición individual (quedar libre), por lo que ambos cantarían y no solo ninguno quedaría libre sino que ambos quedarían presos 6a. Así que Russell Crowe resulta que tiene razón y luego van y le dan el premio Nobel como a Bob Dylan pero con un poquillo más de mérito.

Anda la osa, ¿no habéis oído teorías parecidas a las de Adam Smith a los neoliberales de los debates de la tele? Sí, esos que dicen que la iniciativa privada por definición es mejor que la pública porque el servicio se mejora gracias a la competencia, por lo que es mejor la educación privada, la sanidad privada, las pensiones privadas, etc. etc. ¿Acaso sois pocos los que os han dicho más de una vez lo de Adam Smith de una forma parecida en vuestras empresas, sobre todo en las grandes que organizan cursos de esos que te meten a remar en grupo en una canoa? ¿No os dicen en esas empresas, cursos y reuniones que cada cuál tiene que dar lo mejor de sí mismo y exigir lo mejor de sí mismo a los demás para que la empresa vaya mejor? Eso en los cursos que molan de esos con corbata y papelógrafo, que es una forma superguay de llamar a un papel colgao. Porque Manolo el del bar te resume la teoría de Adam Smith mucho más fácil: todos a meter todas las horas que a mi me salga de los cimborrios porque si no la empresa cierra y el que no le guste a la puta calle. Pues a ver si va a resultar que es mentira eso de que yendo cada uno a la suyo la empresa o la sociedad en general (léase educación, sanidad, pensiones...) siempre vaya a funcionar mejor.

Pero volvamos al tema del estudio, que nos liamos con los neoliberales y se monta un festival del humor en el que nos perdemos. El estudio lo que ha hecho no es analizar si es mejor o peor que los prisioneros canten o se callen o si hay que ir o no a por la rubia. Lo que ha hecho es muchísimo más interesante, que es banalizar qué hace realmente la gente en una situación como la del dilema del prisionero. Los resultados son extraordinarios:

-   Un 30% son envidiosos y son la mayoría. Envidioso quiere decir que en una situación de ese tipo tomarán la decisión que les asegure no quedar en peor situación que los demás. Esta es probablemente la mejor definición de envidia españistana que hayas leído en tu vida. La característica fundamental del envidioso no es que le joda el bien del amigo o conocido o al menos no es solo esa. No lo es tampoco que quiera tener lo mismo que los demás aunque no le haga falta. Lo fundamental es que se comportará de forma que asegure en la medida de lo posible que los demás estén al menos igual de jodidos que él antes que actuar de forma que alguien que no fuera él pudiera resultar beneficiado. Y lo más importante es que es el colectivo mayoritario. Si te parece poca diferencia la que hay entre un 20% y un 30% quizá te parezca mayor si piensas que por ejemplo por cada 2 confiados hay 3 envidiosos.

-   Un 20% son optimistas y decidirán buscando su máximo beneficio personal pensando en que los demás decidirán buscando el bien común. Es decir que al adjetivo "optimista" no tiene ninguna acepción o significado positivo en lo que se refiere a este estudio sino que podríamos decir que simplemente es el perfil más cabronazo de todos. El que no hace huelga porque cree que los demás la harán mayoritariamente por él. El que vota al sindicato de la empresa asegurándose de que ésta lo sepa pero cree que ganará el de los trabajadores.

-   Un 20% son pesimistas y decidirán buscando su máximo beneficio personal pero pensando en que los demás también decidirán buscando lo mismo. Es decir el que no va a la huelga porque sabe o cree saber que "no va a ir nadie".

-   Un 20% son confiados y decidirán buscando el bien común.

-   Un 10% de indefinidos.

El estudio afirma, como es lógico, que los 3 primeros comportamientos son sencillamente irracionales, más claramente en el caso de los envidiosos. La conclusión del estudio es demoledora, porque conduce sencillamente a que pueden ser falsas las teorías que afirman que los colectivos en general se comportan de forma racional. Dicho de otra forma: nada menos que el 70% de la población actúa de forma irracional o poco racional (y sobre todo un 30% de forma muy irracional) en los que podríamos llamar dilemas colectivos, incluso conociendo las consecuencias colectivas negativas de su comportamiento.

Ahora traslada todo esto a una huelga, a una negociación colectiva (un convenio, un ERE, un ERTE...), al comportamiento colectivo en general de los trabajadores como clase, a las elecciones sindicales, al comportamiento de los representantes de los trabajadores e incluso a las elecciones políticas. Es decir, ¿a qué sindicato y partido político vota cada perfil? ¿Qué hacen los de cada perfil cuando negocian algo colectivamente? ¿Los que se presentan a las elecciones sindicales son de algún perfil mayoritariamente? ¿Qué perfiles tienen mayores posibilidades de ascenso en la empresa? ¿Qué perfil abunda más en los puestos con personal a cargo? ¿De qué perfil es mayoritariamente el obrero de derechas? Preguntas que no tienen fácil respuesta. Bueno, alguna puede que sí, pero para algo están los comentarios de esta web y no para preguntar cada uno por lo suyo, mira tú por dónde.
http://laboro-spain.blogspot.com.es/2016/10/teoria-juegos-elecciones.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada